Ariel Bogdanov analizó el discurso de Llaryora y el escenario político provincial
Bogdanov señaló que el discurso, que se extendió por casi dos horas y contó con pasajes audiovisuales, mostró a un gobernador que no evitó lanzar críticas hacia sectores opositores, aunque sin confrontar directamente con el presidente Javier Milei. “Se cuidó la relación Nación–Provincia y se evitó el choque frontal”, explicó.
Entre los principales ejes, destacó el repaso de gestión, con énfasis en la presencia del Estado a través de obras, el sostenimiento de la Caja de Jubilaciones, el aumento de la jubilación mínima —que alcanzará los 800 mil pesos— y las políticas de seguridad. En este sentido, remarcó que el mandatario subrayó que Córdoba registra uno de los índices de homicidios más bajos de su historia, con una tasa de 2,2 homicidios cada 100 mil habitantes.
Respecto a la oposición, Bogdanov indicó que Llaryora apuntó directamente contra Luis Juez y Rodrigo de Loredo, a quienes acusó de obstaculizar iniciativas vinculadas a la seguridad, como la compra de equipamiento para la Policía. Sin embargo, consideró que el tono general fue más moderado que en otros momentos. “Ni el gobernador criticó con dureza a Milei ni Bornoroni lo hizo de manera contundente contra Llaryora. Hay una necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo”, analizó.
El analista también señaló que, en el actual contexto económico, los anuncios de obras no tuvieron el impacto de otros años, aunque aclaró que la provincia ya cuenta con un importante número de proyectos en ejecución. Además, el gobernador hizo referencia a la continuidad de la baja de impuestos y al esquema de financiamiento de la Caja de Jubilaciones, que estará sostenida principalmente por quienes aportan al sistema.
Otro aspecto relevante fue la imagen conjunta de la oposición, con la presencia de Juez, De Loredo y Bornoroni, los tres dirigentes que aparecen como posibles candidatos a gobernador en 2027. “No es una foto habitual y marca un intento de mostrarse unidos”, señaló Bogdanov.
Finalmente, consideró que el discurso no dejó grandes sorpresas y que tanto oficialismo como oposición quedaron conformes. “No hubo artillería pesada ni en anuncios ni en críticas. Se priorizó la estabilidad política de cara a un año legislativo con debates importantes”, concluyó.

