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2 marzo, 2026
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La carne subió hasta 70% en 2025 y sigue en alza en 2026: menos stock, lluvias y más exportaciones

Un informe del Centro de Economía Política Argentina señala que el valor de la carne vacuna duplicó la inflación el año pasado y que en febrero el novillito ya aumentó 9% respecto de enero.

Lunes 02 de marzo 2026 | 17:00 Hs.
La carne subió hasta 70% en 2025 y sigue en alza en 2026: menos stock, lluvias y más exportaciones
El precio de la carne vacuna aumentó en 2025 más del doble que la inflación general y no muestra señales de desaceleración en el inicio de 2026. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa), el valor promedio de la carne subió más de 65% el año pasado, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación anual del 31,5%. En tanto, mediciones del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) incluso ubican el incremento interanual en 69,8%. En los primeros meses de este año, además, el precio mayorista del kilo de novillito vivo volvió a acelerarse. En febrero, acumuló un aumento cercano al 9% respecto de enero, lo que anticipa nuevas subas en mostrador. “La carne en 2025 aumentó el doble que la inflación general, según el Indec, y llevó a 70% de aumento según el IPCVA. Y lo que vemos es que en los primeros meses de 2026 no se desaceleran esos aumentos”, señaló Guido Bambini, economista de Cepa, en diálogo con La Voz.Con aumentos acumulados por encima del IPC, la carne vuelve a ubicarse entre los productos con mayor impacto en el gasto de los hogares.
Aumentos por encima del IPC
De acuerdo con el informe, durante 2025 los principales cortes de consumo masivo registraron incrementos superiores al índice general de precios. La paleta fue el corte que mayor aumento tuvo, registrando un 69,6% seguido por la nalga con un 68,4% y el cuadril que subió un 66,3%. Por su parte, dos de los cortes más tradicionales para la mesa de los argentinos, como lo son el asado y la carne molida, registraron subas del 59,6% y 60,6% respectivamente. Hasta octubre del año pasado, los precios mayoristas fueron evolucionando por debajo de los minoristas. Sin embargo, desde ese mes se produjo una aceleración en el valor del ganado en pie, que luego comenzó a trasladarse con mayor fuerza a las góndolas. En enero y febrero de 2026, la brecha entre mayoristas y minoristas volvió a achicarse, esta vez por subas más marcadas en el comercio minorista. Históricamente, tras los incrementos de noviembre y diciembre, vinculados a las fiestas de fin de año, el precio de la carne tendía a moderarse en el primer trimestre. “Bueno, eso no está pasando en 2026”, advirtió Bambini.

Menos stock y efecto sequía

Uno de los factores centrales detrás de la suba es la reducción del stock ganadero. Entre 2024 y 2025 se registró una menor disponibilidad de terneros, novillos y vaquillonas destinados a faena, lo que restringió la oferta. El punto de partida fue la sequía acumulada en los últimos años, con especial impacto en 2023. La falta de pasturas y forraje obligó a numerosos productores a adelantar ventas para sostener sus establecimientos, lo que redujo el volumen de hacienda disponible para los ciclos siguientes.
La menor disponibilidad de hacienda, tras la sequía de 2023 y la caída del stock, es uno de los factores que explican la presión sobre los precios.
 
Además, el fenómeno afectó la base reproductiva. Según datos citados en el informe, en los últimos dos años nacieron cerca de 700 mil terneros menos que en el bienio previo, lo que condiciona la recuperación del rodeo. “En términos de stock ganadero se ha reducido producto de la sequía fundamentalmente de 2023. Se redujeron millones de cabezas de ganado en 2024 y 2025”, explicó Bambini. El resultado fue una fase contractiva que se reflejó en la faena total, con 20 caídas interanuales consecutivas en los últimos dos años, según el relevamiento. Para los especialistas es una clara "señal de un proceso persistente de ajuste de la oferta y no de un fenómeno transitorio".

Lluvias, caminos y costos logísticos

A la sequía le siguió un escenario climático adverso por exceso de precipitaciones en 2024 y 2025. Las inundaciones recurrentes alteraron el ciclo productivo y generaron ventas anticipadas de hacienda ante la pérdida de condiciones de manejo. El exceso de lluvias también afectó el estado sanitario y nutricional del rodeo y deterioró caminos rurales, lo que complicó el traslado de animales y encareció la logística.
Cortes populares como asado, nalga y paleta registraron subas interanuales que superaron ampliamente el índice general de inflación.

“Sumado a eso, la prácticamente nula inversión en obra pública en caminos rurales ha aumentado los costos logísticos y ha dificultado el traslado de la hacienda. En definitiva, eso repercute en precios”, afirmó el economista de CEPA.
En el último año, los registros pluviométricos superaron los promedios históricos en zonas ganaderas clave, lo que agravó los problemas de acceso a establecimientos y frigoríficos.

Más exportaciones y precios internacionales

El informe también señala que la demanda internacional de proteína animal se mantuvo firme y absorbió una porción relevante de la producción local, especialmente de animales de mayor peso. Destinos como Estados Unidos y China incrementaron sus compras. En el caso estadounidense, la cuota de importación desde Argentina se elevó a 100 mil toneladas para 2026. China, por su parte, adquiere alrededor de 500 mil toneladas anuales. “Hay una demanda externa incremental que está creciendo fuertemente. Eso impacta en los precios locales, porque hace atractivo exportar y, como no hay restricciones de precios ni de cortes, el mercado local termina buscando ese precio internacional”, sostuvo Bambini. A esto se suma la suba en los precios internacionales del ganado en los mercados de futuros durante los últimos meses, lo que también influye sobre las expectativas internas.
La mayor demanda de mercados como Estados Unidos y China impulsa los valores del novillo y tensiona la oferta destinada al consumo interno.
La mayor demanda de mercados como Estados Unidos y China impulsa los valores del novillo y tensiona la oferta destinada al consumo interno. (La Voz.)

Un escenario con presión sostenida

El comportamiento de los precios no responde a un único factor, sino a la convergencia de restricciones de oferta, problemas climáticos, mayores costos logísticos y una demanda externa firme.

En ese contexto, el ajuste operó como un mecanismo de reequilibrio ante una disponibilidad más acotada de hacienda y expectativas favorables de exportación.

Con un aumento del 9% en el precio mayorista del novillito en lo que va de febrero y sin señales de recuperación rápida del stock, el mercado anticipa que la carne seguirá bajo presión en los próximos meses, en un rubro sensible para el consumo de los hogares argentinos.
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